SOMMERBERGALM – SCHLEGELSSPELCHER

¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! Uy, ¿Qué es ese ruido?

¡Ostras cuantos coches a nuestro alrededor! Cuanta gente, que cambio.

Nos despierta el ruido de las puertas de los coches de nuestros “vecinos” de buena mañana al venir a esquiar. Nos levantamos extrañados al ver que todo ha cambiado desde la noche anterior, ya que ya no estamos solos, estamos como sardinas en la estación de Hintertux, Austria.

Subimos andando hasta Sommerbergalm, que es la parte superior del telecabina donde nos encontrábamos y hemos aparcado. Empezamos por un sendero de escaleras de piedra, vemos algunas cascadas y prados helados infinitos de una fría mañana.

A medida que vamos avanzando se va abriendo la montaña y dejamos atrás el pueblo. Subimos por el lateral del telecabina, pero te olvidas totalmente de él ya que nos adentramos en un bosque que parece totalmente de otro mundo.

Llegamos a Sommerbergalm y vamos a ver el mirador donde podemos ver sus pistas y los glaciares cuyos podemos ver cómo van retrocediendo año tras año. Hay informaciones y gráficos en el mismo mirador apuntan que en 1920 prácticamente todo el lateral de la montaña que vemos era glaciar, y con el paso de los años se ha ido perdiendo hasta hoy.

GRÁFICO EN EL QUE PODEMOS VER DETERIORO DEL GLACIAR.

Bajamos por otro camino para hacer una ruta circular y así conocer otros lugares. Vamos por camino ancho de coche al principio y más adelante, después de cruzar el río seguimos por sendero para bajar más directos al pueblo.

Al llegar al coche comimos, decidimos apartarnos un poco del mogollón de la gente para hacer la comida.

Antes de seguir nuestro camino paramos en una gasolinera para comprar una nueva Viñeta para poder seguir por autopistas sin problema. Nos cuesta 9€ para 10 días.

Nos fuimos dirección el lago Schlegeisspeicher. Justo en el último tramo, la carretera la encontramos cortada por el tiempo en el que estamos y simpáticamente encontramos un letrero que ponía “Nos vemos en mayo de 2019”. Así que como de camino habíamos cogido agua del río y aprovechando que estábamos en un lugar tan espectacular, nos duchamos en una de las entradas de la carretera en un sitio estupendo con césped. Dejando allí la furgoneta, fuimos a investigar, ya que vimos un puente colgante que cruzaba el río hacia el otro lado. Descubrimos unas enormes rocas de escalada tipo rocodromo con sus adaptaciones y anclajes muy chulas en plena naturaleza. Son llamadas Ewigejagdgründe.

Encontramos un camping libre de arena llamado Kaserleralm donde pasaremos la noche junto a otra furgoneta. Tiene lavabo. Se nos puso a llover muchísimo, pero pudimos pasar buena noche.

RUTA WIKILOK SOMMERBERGALM

PERNOCTA

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